Agapornis fisher personata verde

Respuesta de
enry15
a
Usuario
Hola Enry15. Qué bueno encontrarte en Todoexpertos.

Me he comprado una pareja de agapornis que ya han tenido cría y uno de sus pichones de 3 meses.

Al pichón lo tengo separado en otra jaula al que estoy intentando sociabilizar, creo que con éxito. En un solo día he logrado que este este posado en el hombro de mi nena de 9 años, la mayor parte del tiempo.

Con respecto a la yunta, En su primer día en casa, han pasado la mayor parte del día, de no decir, toda, dentro de su nido. Solo han salido a comer una vez.

Quisiera que me cuentes si esto es así, y que cuidados debería tener para que puedan poner huevos y sus pichones nazcan sin problemas. Se que la pregunta es amplia, pero te agradeceré que puedas darme esta información.

Soy una apasionada de los loros y también tengo un amazona aestiva.

Pero esto de los agapornis es la primera vez que tengo. ¿Pueden adiestrarse? ¿Es posible hacerlos hacer pruebas y demás cosas? ¿Hay algún libro que me enseñe a hacerlo de ser posible?

Gracias. Espero ansiosa tu respuesta.
kuquina
Usuario
Hola Enrique! Gracias por usar de tu tiempo para compartir conmigo todos estos datos.
Sabés que hoy descubrí que efectivamente la hembra esta poniendo huevos. Pasan todo el día dentro del nido. He abierto un poquito la caja donde están anidando y he descubierto que están los huevos. ¿Qué debo hacer ahora? Recuerda que los tengo hace dos días. No me conocen y se asustan al verme. He alejado la jaula para que no se asusten al verme pasar y trato más que para ponerles semillas y agua no acercarme. Yo desearía criar a mano sus crías para que sean sociables. Cuando debo sacarlas del nido, con que las alimentaré. Te pido esta ayudita y te agradezco mil por tu dedicación!

Karina
Experto
Es normal que al principio sea un poco asustadizos estos loros, pero lo que es sociablen, lo van a ser muchísimo, ya que según me cuentas, los pichones son jóvenes. Por otra parte, espero que no se haga largo toda la información que te voy a dar, y espero que te guste y lo hagas (lo que puedas).

1º: Lo de que el pichón esté em la jaula me suena a que se están preparando para tener crías, si no me equivoco. Los cuidados que tienes que tener son los siguientes:
Hay que cambiar las dietas de los inseparables, es necesario una fuente de calcio fresca y limpia, una buena fuente de proteínas al menos en días alternos y una cantidad suficiente de vitaminas A, DE y E en la dieta.
La mayoría de los loros no se afanan demasiado con sus nidos. Pero no sucede así con los agapornis. Rechazan la simple idea de anidar sobre el suelo desnudo de una caja de nidificación para periquitos. Así, ellos construirán un cálido nido propio dentro de la caja. Puede ofrecer a sus inseparables un surtido de materiales limpios para anidar: hojas y ramitasa de sauce, hojas de palmera, plumón de pato o de ganso, debidamente esterilizado, pelo de cabra esterilizado, incluso el "material de nidificación" que se ofrece en las tiendas de animales.
Probablemente el macho se dedique a desmenuzar el material e incluso puede que quiera ayudar a construir el nido, pero la hembra, de constitución más fuerte, hará realmente casi todo el trabajo. La hembra del inseparable cara de melocotón acumulará el material de nidificación entre las plumas de su rabadilla antes de llevarlo al nido, dejando a menudo que el material sobresalga de su cuerpo como si fuera la cola de un cometa.
Una hembra suele poner de tres a cinco huevos. Generalmente los incubará ella misma, aunque su macho puede empollar con ella. Los polluelos comenzarán a salir del cascarón al cabo de veintidós a veinticinco días. Si sus inseparables son tranquilos, puede usted establecer la costumbre de abrir la caja de nidificación a diario para controlar el proceso de los huevos y de los polluelos. Intente realizar esta inspección más o menos a la misma hora cada día, preferentemente cuando los adultos estén fuera del nido. Si sus pájaros son nerviosos, probablemente, sea mejor olvidarse de las inspecciones. Los pichoncitos deberían empezar a alejarse del nido unos cuarenta días después de romper el cascarón, día más día menos.
Ahora te informare sobre los problemas que puedes llegar a tener, esta parte es importante que te la leas muy bien, ya que puede haber un riesgo de perder a los pichones, y cuanta más seguridad haya mejor.

Si descubre una hembra con la cloaca hinchada que se posa sobre el suelo de la jaula o que evidentemente está esforzándose por poner el huevo, es que se trata de una hembra con bloqueo ovular. Debe actuar de inmediato, porque la vida de la hembra está en peligro. Si ella ya está en una jaula pequeña, instale una lámpara en un extremo para darle calor y fíjese si el calor adicional le produce el relajamiento suficiente para que ponga el huevo. Si no lo expulsa al cabo de dos o tres horas, deberá tomar medidas más drásticas.
Antes de cogerla, haga hervir agua en un recipiente y apague el fuego de la cocina. Tome a la hembra bloqueada, envuélvala en una tolla seca y sujétela sobre el vapor caliente (¡Asegúrese de que el agua se ha enfriado lo suficiente como para no escaldar!). También puede poner un poco de vaselina o aceite de cocina en la cloaca de la hembra para facilitar el paso del huevo. El bloqueo ovular es una verdadera emergencia, porque si la hembra no consigue hacer pasar el huevo al cabo de un período razonable, o si el huevo se rompe dentro del oviducto, el animal morirá. A menos que esté usted bajo la supervisión de un veterinario o de otro experto, no masajee jamás el vientre de una hembra con bloqueo ovular intentando hacer pasar el huevo; lo más probable es que sus manos inexpertas simplemente rompan el huevo dentro de ella. Puesto que el bloqueo ovular suele ser causado por una deficiencia nutricional, desde el principio debe reforzar la dieta de todos sus inseparables aptos para criar mezclando vitaminas A y DE con las semillas y escudos de sepia para todos los pájaros. A veces la hembra sufre un bloqueo ovular porque es demasiado joven para criar, y en consecuencia su cuerpo no ha tenido tiempo de acumular los nutrientes necesarios para esa tarea.
Si todo va bien, puede esperar que de un 75 a un 80% de los huevos fértiles se incubarán. Si su tasa de incubación es menor, revise la instalación de su crianza. ¿Murieron los polluelos en desarrollo dentro del cascarón debido a que no tuvieron suficientes proteínas para seguir creciendo? La próxima vez, asegúrese de que la hembra tiene suficiente alimento proteínico antes de empezar a poner. Si no comiera el alimento proteínico que usted le ofrece, prebe con algo diferente. ¿Fueron los padres los que sacaron los huevos del nido, para que murieran? Si los inseparables no tienen experiencia, simplemente podrían estar sufriendo el nerviosismo de los primerizos. Deje que lo intenten otra vez. Si son más maduros, es posible que usted los haya molestado en exceso o que les pareciera que no tenían suficiente cantidad de alimento proteínico para criar a unos pichones saludables.

Un gran problema que impide el éxito de la incubación en los inseparables consiste en la insuficiente humedad. Es arriesgado que un principiante intente humedecer el nido o que ponga musgo mojado en la caja de nidificación, como hacen algunos criadores expertos. ¿Cómo puede saber el principiante cuál es la humedad adecuada? Los huevos "ahogados" se incuban tan mal como los demasiado secos. Afortunadamente, hay alguien cerca de usted que sabe exactamente cuánta humedad necesitan los huevos -los mismos pájaros-. Proporcióneles un comedero para perros y otro tipo de recipiente lleno de agua limpia cada día, y ellos se bañarán y mojarán su plumaje hasta que la humedad sea justamente la adecuada.
¡Ojo!, Algunas veces uno de los adultos puede agrietar el huevo de forma accidental y si observamos tal circunstancia podemos reparar la fisura con laca para las uñas o algo similar. Si no han penetrado gérmenes hasta el embrión, las posibilidades de que el huevo llegue a buen fin son buenas.
Durante todo el período de cría -y un breve espacio de tiempo anterior- la hembra en especial debe recibir una dieta alta en proteínas. De hecho es muy conveniente el que los adultos reciban condicionantes adicionales tales como pan integral y leche, elementos éstos que serán muy apreciados por ellos. Con relación a los polluelos cabe señalar que después de que hayan salido del huevo adquirirán peso con rapidez pero si alguno parece quedarse atrasado con relación a los demás podemos separarlo y darle alimentos suplementarios como por ejemplo algo similar a la comida para bebés, a los que se habrá añadido un suplemento vitamínico. Deben proporcionárseles calientes y bajo forma viscosa que resulte adecuada para la edad del polluelo. Estos alimentos complementarios, administrados de 2 a 4 veces al día, pueden a menudo contribuir a que un polluelo consiga ponerse al mismo nivel que sus hermanos. Sin embargo, conviene destacar que muchas especies no toleran esta clase de interferencia, la cual es mejor limitar a las de rostro color de melocotón o enmascarados, los cuales se hallan mejor adaptadas a la cautividad. En realidad, los primeros raramente muestran preocupación alguna por cualquier inspección. Después de que los polluelos hayan desarrollado su plumaje, el macho seguirá alimentándolos durante otros diez días aproximadamente y en el curso de este período deberemos observar cuidadosamente la situación en la pajarera. Por ejemplo, cabe que un polluelo haya abandonado el nido y que al llegar la oscuridad de la noche todavía se encuentre en el suelo de la pajarera o aferrado a la tela metálica. En esta posición puede verse atacado por gatos, ratas, aves nocturnas o puede resfriarse. Peor todavía, es posible que llueva y esto no le haría ningún bien ya que sus plumas todavía no son lo bastante impermeables como para protegerle. Si tal circunstancia se da, estos polluelos deben ser llevados de nuevo al nido. Otro problema que suele presentarse en la época en que se desarrollan las plumas es el de que los adultos comiencen a atacar a los polluelos. La hembra en especial cabe que desee iniciar otra puesta y el macho tiende a atacar a sus hijos. Tan pronto como se observe la aparición de tales ataques deberemos retirar los polluelos ya que nos exponemos a encontrar uno o dos gravemente heridos e incluso muertos. Los inseparables de rostro melocotón tienen mala reputación a este respecto pero no se encuentran en modo alguno solos por lo que a esta costumbre se refiere ni tampoco todos ellos se portan tan mal. Linajes diferentes reaccionan también de modo distinto, lo cual viene a sugerir que se trata de una conducta heredada, pero esto se da en casos raros.
Si resulta necesario pueden colocarse huevos bajo las hembras de otras parejas si bien no debemos sobrecargarlas si ya disponen de una puesta numerosa. De hecho, se han criado polluelos de inseparable recurriendo a otros pájaros de la familia de los loros, pero el problema que se presenta en tales casos es el de sincronización ya que la descendencia de los que actúan como padres adoptivos deberá ser de un tamaño similar, circunstancia que resulta crucial para la supervivencia de los adoptados.
Espero que le haya gustado este texto sobre la cría de los inseparables. Ahora, te contextaré a la siguiente pregunta


Los agapornis se pueden domesticar, pero tienes que tener en cuenta que, cuanto más jóvenes, son más fáciles de domesticar, pero a mayor edad, pasan de aprender cosas nuevas.
El principio básico para domesticar a los agapornis consiste en hablarle en voz baja y melódica, no gritándole ni hablando alto, esto les podría asustar y dejar de anteder, hay que repetirle las secciones 1 vez al día, pero poco tiempo, sobre los 10 o 20 minutos, ya que los agapornis tienen poca concentración y se distraen por nada.
Por último, te diré paso a paso como debes de adiestrarlo. Si algún paso ya lo puede hacer o no tiene miedo ha hacerlo puede saltárselo, pero ahí va:
Para domesticar a los inseparables lo más fácil es recortar las alas (para algunos) pero yo opino que, echándole un poco de entusiasmo, se puede perfectamente domesticar sin recortar las alas, que por cierto, nunca lo he llevado a cabo con ningunos de mis agapornis.

Unas cuantas cosas que necesitaremos para comenzar, son una percha de madera de unos 30 cm., una habitación tranquila en la que no haya elementos de distracción y un par de guantes. Es mejor, sin embargo, prescindir de éstos, ya que con frecuencia asustan al pájaro. De todos modos, sus mordiscos pueden resultar desagradables. Por tanto, si decidimos usar guantes, asegurémonos de que se ajustan cómodamente, son suaves al tacto y de tonalidades clara o color carne. El punto para llevar a cabo el adiestramiento debe ser una habitación que esté lo más vacía posible, con muy escaso o ningún mobiliario. Esto hará que sea más fácil recobrar al pájaro si resulta necesario. Digamos que todos los espejos y las ventanas deberán cubrirse y las ventanas cerrarse.
Es importante, antes de iniciar la domesticación, que el pájaro haya tenido tiempo de adaptarse a su nuevo entorno. Démosle una o dos semanas para tal fin.
Manteniendo sesiones de domesticación diarias, no transcurrirá mucho tiempo antes de que el pájaro permita que lo acariciemos e incluso que le enseñemos algunos juegos.
Si se utiliza un espacio reducido, el pájaro no podrá alejarse mucho de nosotros en el caso de que huya. De hecho, pronto se acostumbrará a tenernos muy próximos. A continuación tomaremos la percha en nuestras manos y la colocaremos frente al pájaro apoyándola ligeramente en su pecho para incitarlo a que se suba en ella. Probablemente intentará huir volando pero si se le ha recortado las alas, no podrá ir muy lejos. Evitemos perseguirlo con la percha en la mano ya que puede asustarse y lesionarse. Esperemos hasta que se haya tranquilizado y repitamos de nuevo el proceso. Solamente deberemos seguir con esta labor durante unos quince minutos y tomarnos después un descanso; con ello nos resituaremos de nuevo. Podemos llevar a cabo unas cuantas sesiones al día pero al principio no conviene que excedamos una hora entre todas.
Recuerda que no debes sentirte frustrada, que debes mantener la calma y que es preciso que utilicemos un tono suave y tranquilizador al hablar con nuestro nuevo compañero, como dije al principio de el adiestramiento.
Cuando el pájaro se encuentre posado sobre la percha, levantemos lentamente la mano hasta llegar a la altura de su pecho y presionémoslo ligeramente de modo que se vea obligado a subir a su mano.
Tan pronto como nuestro pájaro haya decidido posarse voluntariamente sobre nuestra mano, habremos ganado su confianza y con ello los ulteriores procesos de domesticación resultarán más fáciles.
Con tiempo y paciencia nuestro pájaro gozará posándose sobre su mano o en su hombro, incluso en otros hombros y manos conocidos como los de sus familiares. Quizás desconfíe de manos desconocida, pero no se preocupe, algunos inseparables son así por naturaleza, timdos. Bueno, con esto le concede más libertad. Ahora ya podemos sacarlo de la jaula para que juegue un poco con nosotros o para hacernos compañía mientras deambulamos por la casa.

SI TODO va bien por ahora, recurriremos al siguiente paso y al más divertido y sacrificado, como no.

Cuando el pájaro este habituado a la jaula, al exterior y a confiar de usted, ya podemos empezar dándole lecciones durante períodos prolongados de semanas o meses. Los inseparables crecen rápidamente, y basan su comportamiento en su adiestramiento inicial. Si no comienza a domesticarlos a una edad temprana, puede que le resulte mucho más difícil hacerlo después.
Para las primeras lecciones, escoja una zona pequeña y que sea segura para el pájaro. Una bañera que pueda cerrarse del resto de la habitación es una elección adecuada. No obstante, por si el pájaro consiguiera escapar, cierre la tapa del WC, cubra el espejo, y guarde todos los artículos frágiles o venenosos. Entonces lleve a la zona de adiestramiento un palo, algunas golosinas y la jaula. Cierre la zona de adiestramiento y ya estará listo para comenzar.
Empiece abriendo la puerta de la jaula del pájaro, mientras le habla constantemente en voz baja. Dígale que es un pajarillo precioso y lo mucho que le gustaría ser su amigo. Una vez que la puerta está abierta siéntese un momento y continúe hablándole. Deje que el inseparable se haga cargo de la situación. Si tiene suerte, puede que decida salir de la jaula por su propia iniciativa después de algunos minutos -una indicación de que del pájaro será fácil de domesticar-. Si ya es más tímido, puede que tenga que ayudarlo a salir insertando el palo dentro de la jaula y sujetándolo a la altura del pecho del ave. Cuando suba al palo -y los loros rara vez pueden resistir subirse- comience a sacar el palo lentamente de la jaula. Durante todo el tiempo que esté usted trabajando, continúe hablándole en voz baja y tranquila.
Una vez que el inseparable esté sobre la jaula o en su palo, puede enseñarle a aceptar golosinas de su mano. Ofrézcale algo especial, como por ejemplo un cacahuete pelado o media uva. Al principio es posible que el pájaro tenga temor de acercarse demasiado a su mano. Tenga paciencia. Continúe hablándolo. Cuando acepte la golosina, alábelo con entusiasmo de modo que aprenda a relacionar las golosinas con su voz.
La siguiente lección implica enseñarle al pájaro a subirse a su mano o a su dedo. Algunos adiestradores recomiendan usar guantes porque existe una posibilidad de que el pájaro asustado pueda morder. Sin embargo, otros hacen notar que el uso de los guantes sólo demora lo inevitable ya que tarde o temprano querrá enseñar al pájaro a subirse a su mano desnuda. A diferencia de los grandes loros, la mayoría de los agapornis probablemente no han tenido ninguna experiencia atemorizadora con los guantes, de modo que este paso no dañará activamente la relación que se irá desarrollando con su pajarillo. Sin embargo, se trata de un paso adicional que no tiene usted que tomar necesariamente a menos que se asienta usted realmente nervioso. Tal vez convenga recordar que aunque el picotazo de un agapornis puede ser doloroso, realmente no puede hacerle ningún daño.
Con o sin guantes, debería mover su mano hacia el pecho del inseparable, muy lentamente, hablándole todo el tiempo para que se dé cuenta de que no está tratando de cogerlo por sorpresa. Cuando se decida a subir, probablemente bajará el pico para equilibrarse sobre su nueva percha. Esta acción de equilibrarse con ayuda del pico no le hará a usted ningún daño, de modo que evite quitar la mano bruscamente, lo cual podría frustrar a su pajarillo. Deje que él se dé cuenta de que usted representa un lugar seguro y cómodo para posarse.

Esto es importante, si el pájaro le da un picotazo, simplemente dígale "no" en voz alta, y continúe la lección. Nunca golpee ni castigue a un pájaro. El castigo no le enseñará nada, excepto a tenerle miedo -y esto es lo último que debería desear-.

Una vez que el pájaro se haya posado sobre su dedo, puede ofrecerle otra golosina, alabarlo con entusiasmo y dejarlo comer de su mano mientras oye sus palabras que expresan orgullo. Cuando haya terminado de comer, controle su reloj para comprobar que la sesión no se ha prolongado demasiado. Ni siquiera un pájaro joven y sano debería trabajar durante más de veinte o treinta minutos. Suavemente, vuelva a poner el pájaro en su jaula y prepárese para continuar el adiestramiento cuando haya transcurrido no menos de una hora ni más de un día.
La próxima vez, puede ayudar a su inseparable a aprender a pasar de una mano a la otra. Alábelo cada vez que responda con rapidez. No sea tímido para demostrar su entusiasmo. No puede darle una golosina cada vez que haga lo correcto, porque pronto estaría a punto de reventar, pero ciertamente siempre podrá abrumarlo con palabras cariñosas. Después de cierto tiempo, el pájaro habrá adquirido confianza suficiente como para encaramarse a sus hombros o a su cabeza. Por favor, evite que adquiera la costumbre de usar su cabeza como percha. Un "no" en voz alta al tiempo que lo hace descender a los hombros debieran ser suficientes.
Cuando el pájaro confíe en usted y pida activamente dejar su jaula para subir a sus hombros, estará domesticado. Sin embargo, puede facilitar a ambos si insiste en dar un paso más -enseñar al pájaro a aceptar su mano alrededor de su cuerpo o sobre su cabeza-. Tendrá que trabajar lenta y cuidadosamente cuando comience a rascar la cabeza de su inseparable. Mueva la mano muy gradualmente para rascarle las orejas. Después de unas cuantas sesiones, el pájaro se dará cuenta de que le encanta que lo rasquen y puede que ponga la cabeza en sus manos para conseguir ser acariciado. Estupendo. Después de un tiempo, podrá usted poner su mano sobre la cabeza del pájaro e incluso sobre su lomo, y acariciarlo suavemente. Aunque es posible que el pájaro no llegue nunca a estar por completo encantado de que ponga usted su mano sobre su cuerpo, se alegrará usted de haberle enseñado a tolerar esta manipulación cada vez que tenga que cortarle las uñas o sujetarlo para que lo examine el veterinario.
Cuando el inseparable esté domesticado y confíe en su bondad, es posible que a veces parezca aprovecharse de usted. Por lo general los dueños de loros tienen que enfrentarse a dos problemas fundamentales -los chillidos y los picotazos-. Si su inseparable chilla para saludarlo cuando llega usted a casa, no debiera usted preocuparse demasiado. Simplemente está diciéndole hola. Sin embargo, si chilla constantemente para llamar la atención, algo falla. ¿Está usted dedicándole suficiente tiempo? Quince o veinte minutos pueden satisfacer a un independiente loro amazónico, pero un inseparable necesita más afecto que eso. Construya un corral para juegos, de modo que pueda llevarlo con usted de una parte a otra de la casa mientras lleva usted a cabo sus tareas. Póngale un platillo de su propiedad para que pueda compartir sus comidas. Déjelo que se acerque a usted mientras ve la televisión. Pronto verá que es más fácil de lo que pudiera parecer dar a su inseparable el tiempo de atención que necesita.
Naturalmente, si hace usted todo eso y el pájaro sigue quejándose, puede que el inseparable esté intentando hacer que se sienta usted culpable de modo que él pueda dirigir la casa. En este caso, póngalo en su jaula y cúbrala cuando chille. Además de hacerlo callar de inmediato -pocos pájaros se atreven a chillar en la oscuridad- este tratamiento le enseñará que chillar no es la mejor manera de llamar la atención.

Los inseparables jóvenes, especialmente los de cara de melocotón, pasan por una fase de desarrollo durante la cual parecen picotear o mordisquear todo lo que se pone a su alcance. Es necesario decirles "no" con voz alta y firme cada vez que picoteen algo que no debieran, y después dirigirlos hacia algo en lo que sí puedan ejercitar sus picos. Eventualmente, la costumbre debiera desaparecer.
Cuando su inseparable esté domesticado, puede que quiera enseñarle algunas habilidades. Magnífico. Estos inteligentes pajarillos agradecen frecuentemente la oportunidad de aprender nuevos modos de atraer la atención de los seres humanos. Aunque es raro en estos loros relativamente no vocales, algunos agapornis pueden incluso a aprender a hablar.
Al trabajar con inseparables adultos no domesticados, o incluso con algunos ya domesticados, los adiestradores profesionales suelen emplear una recompensa alimenticia para enseñarles trucos. Aunque la técnica funciona muy bien, requiere tiempo y paciencia. El cada paso debe usted ofrecer al inseparable una golosina, por lo cual al poco rato se sentirá repleto. Las lecciones no pueden avanzar demasiado en cada sesión, de modo que enseñarle un truco puede necesitar mucho tiempo.
Sin embargo, cuando haya usted establecido una buena relación con su inseparable, podrá premiarlo con algo que nunca lo saciará -cariño y atención-. Puede rascarle la cabeza, alabarlol, y en general esto le encantará. De hecho, los pájaros adiestrados con el cariño como premio tienen las mayores posibilidades de convertirse en "estrellas" ansiosas de mostrar sus habilidades ante los seres humanos. Además de proporcionar a su inseparable otro modo de conseguir su atención, el adiestramiento estimula a los pájaros para que hagan ejercicio. Recuerde que un agapornis silvestre puede volar muchas millas en busca de alimento. Un poco de adiestramiento para hacer algunos trucos puede incentivar a su sedentario pajarillo para que realice un saludable ejercicio para su corazón y sus músculos.
Resulta más fácil enseñar trucos que se basen en los comportamientos naturales de los agapornis. Por ejemplo, puede usted enseñar fácilmente a su pájaro a jugar a "tirar de la cuerda" con un trozo de carón o ua dedenita. Es divertido tirar suavemente y sentir que su pajarillo responde con sorprendente energía. Otros trucos fáciles aprovechan la curiosidad de su inseparable por los juguetes. Enséñele a trepar por una escalera o a tocar una campana a su orden instalando el correspondiente juguete en su corral de juegos, y pidiéndole "Sube la escalera" o "Toca la campana". Cuando lo haga, alábelo con profusión. Con el tiempo, asociará la orden con la actividad que tiene que hacer para conseguir que lo alaben. Llegado ese momento, su pájaro obedecerá sus órdenes.
En las tiendas de animales y en las revistas de pájaros puede encontrarse una gran variedad de juguetes y dispositivos para entrenar a su pájaro, de modo que llegue a hacer incluso los trucos más difíciles. ¿Le gustaría enseñar a su inseparable a montar en moto o a meter una moneda en una hucha? Los artículos necesarios existen. Lo podría encontrar en las tiendas especializadas de animales. Pero le advierto de que es lo más difícil, y que, bueno, le animo a intentarlo, pero no comprometa al pichón a tenerlo que hacer a la fuerza.
Nunca olvide que adiestrar a su pájaro debiera ser una diversión, no una lucha. El período durante el cual un inseparable puede estar atento es corto, y no debiera pedírsele que se mantuviera trabajando en un truco por más de diez o veinte minutos, en cada sesión. Sea paciente, amable, y pródigo en alabanzas, y trate siempre de terminar cada sesión con una nota positiva. Si el pájaro ha aprendido algo nuevo dentro de los cinco primeros minutos de la sesión, estupendo. Alábelo y dele una golosina antes de continuar. No hay premios para "el pájaro adiestrado rápidamente".
Ahora le indicará cómo puede usted enseñar a su inseparable a hablar, para provecho de quienes tengan mucha paciencia. No obstante, no deje que su cariño por el ave dependa enteramente de su habilidad para hablar. Los agapornis son inteligentes, pero no están bien dotados para vocalizar. Si realmente quiere usted tener un ave parlante, le conviene comprar un periquito o uno de los loros amazónicos. Sus mejores posibilidades de tener un inseparable que hable consisten en comprar un pájaro joven alimentado a mano, que ya haya conseguido decir algunas palabras oídas a su criador -si puede convencer a éste de separarse de un pájaro tan espléndido-.
No pierda tiempo tratando de enseñar a un inseparable adulto. Cuanto más joven sea el pájaro al comenzar el adiestramiento, tantas más posibilidades tendrá de enseñarle algunas palabras. También tendrá más posibilidades de enseñarle a hablar si trabaja usted en casa, donde pueda exponerlo a su charla a todas horas.

Las lecciones formales deberían durar unos cinco minutos y tener lugar al menos una vez al día, aunque es preferible tener varias sesiones cada día. Haga que el inseparable se pose en su dedo, sosténgalo de modo que ambos puedan mirarse a los ojos, y repita la frase que quisiera enseñarle. Comience con algo corto pero fácil, como "pichoncito", o la que se te ocurra, pero fácil. Repita la frase una y otra vez en voz clara y firme, pero alegre.
Conviene complementar las sesiones personales con una casete sin fin que produzca la frase a enseñar. De este modo, el inseparable podrá practicar mientras usted esté ausente, y así no se volverá usted loco antes de que él haya aprendido su primera palabra. Sin embargo, no conviene dejar que la casete reproduzca la frase durante ocho horas seguidas, porque el pájaro simplemente aprenderá a entonar la frase. Haga funcionar la casete durante unos veinte minutos o una hora cuando usted tenga otras cosas que hacer.

¡Bueno!, me ha encantado poder pasarte toda la información completándola con cosas de mi gusto y buscando en libros que tengo, yo, por ejemplo, he comprado libros en tiendas especializadas de animales, normalmente hay libros solo de perros, pero de vez en cuando te encuentras la sorpresa, también puede preguntar en bibliotecas.

Espero que te haya servido muchísimo todo, y que hayas tenido la paciencia de leértelo todo, lo intenté resumir lo más posible, eso es todo, por favor, vóteme, aunque no le haya gustado, por lo menos al esfuerzo, su pregunta es la que más me ha gustado de todas

Saludos: &Enrique&
Experto
Oh!, que ilusión!, bueno, te advierto que los pichones nuevos salen del cascarón de los al cabo de 21 a 25 días, depende de que especie o subespecie es tu inseparable (que por cierto tengo muchas ganas de saber cual es).
A los dos días de salir del cascarón, lo mejor es que le den de comer sus padres

Aunque puede hacerse desde que nacen, yo prefiero separarlos de los padres cuando les empiezan a crecer los cañones, quiero decir, cuando se empieza a ver el color de las plumas que dependiendo de lo avanzados que estén será sobre los 15 o 20 días de vida aprox. Debemos alojarlo en una caja-nido en semi-oscuridad, puedes usar una caja de cartón o madera en la que hayas hecho algunos agujeros de ventilación y puesto virutas de madera o trapos limpios en el fondo para crearle una cama cómoda. Personalmente prefiero la viruta porque mantiene siempre limpios a los pichones y como caja uso un nido de verdad al que tapo el orificio de entrada con un trozo de cartón.

La higiene es muy importante y tendremos que mantener la viruta limpia, cambiándola cada DOS O TRES DÍAS o cuando sea necesario.

Para la papilla yo uso "Prestige Nutribird", no se si en donde tu vives habrá, espero que si, de la casa Vérsele-Laga, pero cualquier marca sirve siempre que sea papilla específica para la cría a mano, ojo, no utilice otro tipo de papillas que no sea específica para cría a mano. Para la preparación usaremos agua embotellada o previamente hervida ya que la del grifo no siempre es apropiada. La forma de preparar la papilla es la siguiente:

Calentar medio vaso de agua (puede usarse micro-ondas), llenar una cucharadita pequeña de papilla en un vaso, añadir el agua caliente poco a poco y remover hasta conseguir la consistencia de un yogur más o menos. Algunas papillas traen una tabla con la proporción de agua y papilla adecuada según la edad del polluelo, espero que sepas cuantos días tiene. La temperatura de la papilla debe estar a 37º APROXIMADAMENTE a la hora de su administración. (Muy caliente quemaríamos el buche y muy fría no estimularíamos la digestión). Esto se consigue poniendo el vaso con la papilla al baño maría.

Para alimentarlos usaremos una jeringa (sin aguja). Solo meteremos la punta dentro del pico (no en la garganta) y soltaremos papilla poco a poco a medida que vaya tragando. No soy partidario de usar sondas, menos aun para una especie tan pequeña y delicada a esa edad. Y si encima al no tener experiencia podemos matar al pichón bien por desgarro producido por la sonda o bien por asfixia llenando los pulmones de papilla, así que mejor la jeringa en el pico.

El buche no se debe llenar en exceso, 4 o 5 cc. de la jeringa es suficiente comida de una vez. La siguiente toma se la daremos cuando haya digerido la anterior casi al completo que será al cabo de unas 3 - 4 horas. Si vemos que en el buche aun le queda papilla, esperaremos otra hora más para que termine de digerirla. No es recomendable que la digestión dure más de 4 o 5 horas. Si se diera el caso, significa que estamos dando demasiada papilla de una vez al polluelo. Es mejor menos cantidad y más tomas. Por la noche no es necesario alimentarle. Como referencia yo doy la ultima toma sobre las 20:00h y la primera a las 8:00h, ya depende de tu gusto

Usaremos papilla nueva en cada toma, no se puede guardar ya que fermenta y podemos matar al polluelo. Por eso solo hay que preparar la cantidad justa, que viene a ser un poco menos de una cucharadita pequeña. Después de cada toma hay que lavar todos lo utensilios que hayamos usado, vasos, jeringa etc.. Cualquier resto que quede en el vaso o jeringa puede fermentar, así que mejor lavarlo bien en cuanto terminemos de usarlo.

Hay que procurar no manchar al polluelo de comida, sujetándole la cabeza si fuera necesario y limpiando los restos de papilla que pueda haber en el pico o plumas.

Debemos trasladarlo a una jaula cuando ya tengan el plumaje completo, notaremos que empiezan a revolotear dentro de la caja, eso quiere decir que necesitan más espacio y luz.

Cuando ya estén en jaula (completamente emplumados) le daremos la papilla ofreciéndosela en una cucharilla para acostumbrarlos a que la cojan ellos mismos, y dejaremos en el fondo de la jaula unos recipientes con mijo para que se vayan acostumbrando. Poco a poco veremos como lo picotean y cada vez encontraremos más cáscaras de mijo sueltas. Es el momento de reducir la cantidad de papilla para forzarlos a que coman más mijo. Este es un periodo muy delicado, suelen perder peso, así que debemos estar seguros de que comen bastante grano antes de parar del todo con la papilla. Hay que hacerlo poco a poco quitando la segunda toma del día y la penúltima por ejemplo. Así sucesivamente hasta que veamos que come más mijo, pasando a darle solo una toma por la mañana y otra por la noche. A medida que vaya comiendo más mijo, le daremos papilla solo una vez, antes de dormir.

El mijo en rama o "panizo" es muy bueno y los jóvenes lo comen bien, es fantástico para que vayan aprendiendo a comer solos.

En la jaula debemos ponerle ya su bebedero con agua para que vaya "probándola", algunos trozos de fruta y verdura, para que se vaya acostumbrando a este importante alimento en su dieta, pan duro para que picotee. Todo esto es nuevo para él y probablemente no lo coma, se trata de que se vaya acostumbrando así que tampoco hay que ponérselo todo de golpe el mismo día.

Según los libros el agapornis come solo a los 60 días de vida. La cría a mano puede adelantar eso o atrasarlo. Por lo general se atrasa al menos con nuestros primeros papilleros. Yo no usaba tablas de edades, simplemente me aseguro que come bastante mijo antes de quitarle papilla por completo, bueno, supongo que con toda esta pedazo de información críe a un sanísimo pichón, y que se acostumbre a todos vosotros, y ya veréis como poco a poco, os conquistará mucho el corazón.

Bueno aquí concluyo, ya sabes que si tienes alguna pregunta más te la responderé con todo el placer del mundo. También acuérdese de puntuarme si finaliza. Bueno eso es todo por hoy

Un cordial saludo de: &Enrique&
Usuario
Gracias por toda tu ayuda. La variedad que tengo es fisher, preciosisimos!

Te consultaré nuevamente cuando tenga alguna duda.
Gracias!

kArina