Reeducación de perrita

Hace dos messe recogí una perrita abandonada que parce ser que es un cruce de bodeguero y otro (o sea mestiza). La lleve al veterinaio. No tenia chip así que no supimos de quien era. El veterinario calculo que tendría un año más o menos. Estaba muy delicada. La cuidamos durante un mes y como la vimos muy limpia y juguetona y aparentemente tan buena pues la adoptamos y la identificamos. Pero ¡Oh sorpresa! Ahora la perrita tiene la costumbre de saltar y mordernos las manos si bien no hace daño, pero tememos que vaya a más. La regañamos adecuadamente castigandola incruentamente y premiandola cuando hace caso. Por lo demás el comportamiento es bueno hasta ahora. ¿Qué podríamos hacer para quitarla la costumbre de saltar y morder las manos y la ropa? Otra cosa: al pasear (siempre atada) si ve alguien corriendo salta hacia el, así que hay que ir muy atento porque es tremendamente ágil.
Un tema adicional: Es de pelo blanco y muy corto pero ahora ha empezado a soltar mucho pelo. ¿Estará de muda o será siempre así?
Sé que es un poco largo el tema pero agradeceré algún consejito.

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Enhorabuena lo primero, habéis tomado una decisión que os honra y que nos consuela a los que amamos a los perros. Muchas gracias por evitar sufrimientos al pobre animal.
Bueno, vamos a ver ahora cómo os evitamos a vosotros los sufrimientos. Hay ciertas razas en las que la edad es difícil de determinar, pero dando por supuesto que tiene un año, es una perrita joven muy enérgica que quiere jugar. Sin saber sus antecedentes es complicado determinar por qué muerde exactamente las manos y la ropa, pero parece una costumbre adquirida. Si lo combinamos con lo de saltar a quien corre, parece un comportamiento de juego. No me dices si os gruñe o enseña los dientes antes de morder, lo que distinguiría un ataque del puro entretenimiento.
Los cachorros juegan entre ellos a morderse. Todo está bien hasta que el mordido chilla: ese es el aviso de "ya está bien, no me muerdas más fuerte". Los perros lo conocen y asumen esto. Si la perra no ha tenido dueños, o estos han abandonado a la camada, puede que ella haya continuado jugando así más de lo habitual y lo haya incorporado a su comportamiento lúdico. En este caso, lo que tenéis que hacer es molestarla o castigarla cuando vaya a morder (no cuando ya esté mordiendo, que también). Observad sus movimientos previos y cuando veáis que va a morder, la gritáis NO!, y os mostráis más imponentes (por ejemplo, reñidla de pie y mirándola a los ojos, pero si os mantiene la mirada, no la retiréis). Si aún así os intenta morder, dadle un golpe en la trufa con un periódico enrollado: así sabrá lo que pasa si se le dice que No y lo incumple: la próxima vez se lo pensará.
Intentadlo de momento así, pero si hay algún detalle adicional que os llame la atención, decídmelo porque puede que entonces haya que cambiar el método: es diferente si está jugando o está atacando, lo que os he puesto era común a ambas, pero se completa y refuerza con otras cosas dependiendo del tipo de mordisco.
Y lo del pelo puede que ya sea la muda, en la que se deshace del pelo de invierno y lo cambia por el de verano. Si veis que pasa mucho tiempo y sigue, dadle un complejo vitamínico para el pelo y todo solucionado.
En primer lugar pedir disculpas por la demora en responder y agradecer la respuesta. Como dices en tu respuesta la perrita se ve que quiere jugar pues en ningún momento enseña los dientes en señal de enfado. Eso si, cuando juega con algún objeto suyo (p.eje) un erizo de goma, no hay manera de que lo suelte y si intentas arrebatárselo gruñe y solo suelta cuando se cansa de tenerlo. Le gusta que se lo tires y correr a por el. Tantas veces se lo tires tantas veces te lo devuelve para volver a empezar. Aún tiene alguna mala costumbrre como subierse encima de mi mujer o mi hija en cuanto se sientan en el sofá. Conmigo no lo hace porque desde el primer momento la regañé severamente y ahora se queda con las ganas pero no se sube encima de mi. Se ha dado cuenta de que ellas no la regañan y abusa y no vemos la manera de que lo deje. En cuanto a la suelta de pelo sigue igual. Ayer mismo me dijo el veterinario que están en época de muda pero se me olvidó preguntar la duración del proceso de muda; si es igual para todas las razas o varia; en todo caso: ¿Hasta cuándo o cuanto tiempo suelo durar este proceso?
Una vez más doy las gracias por anticipado.
Pisciprob:
Los juegos que implican acaparar un objeto hay que llevarlos a cabo con cuidado, porque entran conceptos como la dominancia aparte de la competición. Muchos perros juegan a lo que tú dices y, en principio, no hay problema siempre y cuando tengas claras dos cosas: se juega cuando vosotros queráis, no cuando ella quiera, y el juego se termina cuando vosotros decidáis, no cuando ella decida. Además, el objeto en disputa debe quedar siempre en vuestra posesión, jamás debéis permitir que se lo quede ella. Eso refuerza ese comportamiento.
Para solucionar eso, establece un programa de juegos. Jugad con el juguete ese veinte minutos o media hora diaria, a horas diferentes y, como te digo, cuando os apetezca (no la hagáis ni caso si ella quiere jugar). Cuando os lo traiga, no tiréis de él, pedídselo "por las buenas". No os lo dará, así que sujetadlo firmemente y reprendedla (un NO! Seco y fuerte basta). Si la reprensión no funciona, dadle un golpecito en la trufa; le dolerá y soltará de inmediato. Repetid la operación hasta que entienda el NO! Como un preaviso de ese molesto golpe. Felicitadla mucho cuando lo haga bien, y sed severos cuando corresponda. Y en cuanto gruña, atajadlo con ese grito, que sepa que no puede ni pasársele por la cabeza amenazaros.
En lo del sofá has dado tú mismo la clave: lo hace con quien puede. Es básico que, cuando un perro vive en familia, todos los miembros de la familia tengan el mismo criterio de lo que se puede y no se puede hacer. Si no es así, el perro, ventajista nato, va a aprovecharse de todos y cada uno de los miembros de la familia y, además, percibirá la sensación de que puede disputar el puesto en el escalafón con alguno de ellos (al que vea más "débil"), lo que puede dar lugar a actitudes dominantes o erróneamente protectoras. Por último, esa diferencia en criterios le provoca confusión, de modo que no sabe bien qué tiene que hacer ante determinadas situaciones (unos se lo permiten y otros no, pero ella se ve en el grupo conjunto). Eso la confunde, dificulta su aprendizaje y puede dar lugar a situaciones de estrés provocadas por esa indecisión aprendida. Por ello es fundamental que os hagáis la siguiente pregunta ¿puede o no puede subirse al sofá? Una vez decidido, todos debéis remar en la misma dirección: o la dejáis o no la dejáis, pero no puede ser que a veces sí y otras no, o que unos la dejen y otros no. De momento, diles a tu mujer y tu hija que cuando les reclame la atención subiéndose al sofá, la riñan, se levanten sin mirarla y se vayan. Que vuelvan al rato; si ella persiste, otra vez lo mismo. Eso sí, que aprovechen cuando no se suba para darle esa atención mediante caricias o felicitaciones. Así sabrá que la atención se consigue así, y no subiéndose al sofá.
Y lo del pelo, aparte de la muda estacional (la duración es variable dependiendo de la raza y del régimen de vida, pero puede ser de uno a dos meses, dependiendo de cómo vaya evolucionando el clima) ten en cuenta que ella es joven y aún está cambiando de pelo per se. Un perro va creciendo y con él la piel, de modo que esa regeneración constante de la piel conlleva que eliminen la parte muerta de la piel antigua, entre ella, el pelo. Los plazos de muda serán menores cuando alcance su tamaño definitivo y esa regeneración se ralentice mucho más.
Si necesitas más info, estoy a tu disposición.
Una vez más pido disculpas por la tardanza en dar las gracias por los consejos enviados. Procuraremos seguir tus consejos que nos han parecido muy apropiados y que se ajusgtan a lo que nosotros venimos haciendo. Mil gracias.

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