|
07/08/2005
Experto
|
Bueno, antes que nada, muy bien por acudir a un psicólogo. Todo el mundo necesitamos ayuda en algún momento.
Con respecto a lo que he leido, parece ser que has tenido bastantes pérdidas últimamente (trabajos, novia, sexo, relación paterna.... Además, el control que ejercen tus padres sobre ti parece que tampoco ayuda mucho. Por todo esto, es normal que te muestres con un estado de ánimo bajo/decaido.
Antes de seguir, comentarte que yo soy un Psicólogo Cognitivo-Conductual, y como tal, las respuestas que puedo darte se van a centrar en esta escuela. No se si tu psicólog@ será de la misma corriente, pero seguro que él tiene más información sobre ti y podrá ayudarte mejor que yo.
Retomo... El estado de ánimo puede entenderse como una balanza. En un platillo se situan todas las cosas buenas que vivimos diariamente (amigos, trabajo, relaciones...); a esto lo llamamos estímulos Positivos. Por otro lado, en el otro lado de la balanza encontramos todo lo malo que nos pasa (enfermedades, malos royos, broncas...); a esto lo llamaremos estímulos negativos.
Si en un momento dado, la balanza se desequilibra por pérdida de estímulos positivos, nuestro estado de ánimo se resiente, produciendonos decaimiento y/o depresión. Una forma (que no la única)de superar este estado de ánimo, sería pues, volviendo a poner estímulos positivos en la balanza. Esto cuesta, sobretodo si se tiene un estado de ánimo bajo... por eso se deben empezar por estímulos positivos que no nos cuesten esfuerzos (no es igual de costoso leer que salir a ligar con una chica... ya me entiendes ; ) ). Una vez hemos conseguido unos cuantos estímulos positivos sencillos, vamos a ir aumentando el coste de esos estímulos positivos (es decir, el esfuerzo que hemos de realizar para conseguirlos). Lo importante de este método conductual es conseguir vencer la inercia (no me apetece, para que voy a salir, no va a servir de nada... chico, si te quedas tirado en el sofa, eso si que no va a servir de nada).
Otro aspecto que habría que trabajar sería la cognitiva... es decir, los pensamientos. Cuando estamos con un estado de ánimo bajo, acuden a nosotros pensamientos negativos automáticos, que no podemos detener (no sirvo para nada, soy un inutil, doy asco...) y que nos hacen sentirnos muy mal. Lo primero que deberíamos hacer es un registro de los mismos, para ver que pensamientos son los que nos producen malestar y ante que situaciones se dan. Una vez localizados, se ha de ver que quieren decir realmente esos pensamientos (a eso se le llama estirarlos... por ejemplo, una persona piensa "Mañana es lunes" y siente un malestar muy grande. ¿Por que?, probablemente porque eso no signifique solo que mañana es lunes, sino que ha de ir al trabajo, que el trabajo que hace no le gusta, que no se siente agusto con los compañros, que sus compañeros pasan de el porque es raro, que es un apestado porque no le habla nadie... este proceso es estirar un pensamiento).
Una vez tenemos los pensamientos estirados, hemos de aplicarle los principios para que un pensamiento sea adecuado, y ver si lo es o no lo es: Principio de Objetividad (Las creencias racionales son objetivas, consistentes con la realidad, pueden respaldarse por la evidencia y ser verificadas), Principio de Intensidad/duración (Las creencias racionales producen emociones moderadas. Pueden producir sentimientos agradables o desagradables, débiles o fuertes, pero siempre bajo control. Las creencias irracionales producen emociones de muy alta intensidad o de muy larga duración, creando perturbación y descontrol.) Principio de utilidad (Las creencias racionales te ayudan a conseguir tus metas, vivir mejor. Las creencias irracionales van en contra de tus metas), Principio Formal (Este criterio se refiere a como están redactados nuestros pensamientos. Las creencias racionales se expresan en un lenguaje de deseos -me gustaría ser más delgado-, de preferencias -preferiría no engordar más-, utilizando continuos, lenguaje probabilístico -es probable que no le guste a él/ella-... Las creencias irracionales se expresan en un lenguaje de demandas -debes adelgazar-, exigencias -es necesario que apruebes todos los exámenes-, ordenes -¡No toques nada!, que lo romperás-, necesidades -necesito gustar a todo el mundo-, obligaciones -has de ser el mejor-... utilizando un leguaje absolutista).
Todo esto es un proceso, cambiar nuestra forma de pensar no es facil, pero se puede. Asi que, ánimo, y que te vaya bien. Por cierto, sigue siempre las recomendaciones de tu psicólogo, que te conocerá mejor y podrá darte más feedback que yo.
|