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26/01/2005
Experto
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Hola criss:
sinceramente no soy experto en orquideas y quizas debas preguntarle a alguno de los muy buenos que hay en esta sección.
Puedo darte una guia general de cuidados que de ninguna forma es aplicable al 100 %, ya que depende de los individuos y sus adaptaciones al nuevo ambiente.
Repito que sin ser experto en orquideas, mi opinion radicaria en controlar mas las condiciones de luz y agua. Estando la planta en flor o floración soporta mal los traslados y no toleran las corrientes de aire, a los que reacciona perdiendo las flores y especialmente los capullos. Esto es lo único que puedo indicarte desde mi conocimiento con esta especie y con lo que dices que ocurre. Las enfermedades mas comunes se suceden por exceso de riego (ataques de hongos y bacterias) y en otros casos por enfermedades criptogámicas de muy difícil cura debiendo descartar las plantas. Tambien controlaria que la fertilizacion sea adecuada, ya que una planta bien nutrida es menos propensa a enfermarse.
Fijate en las plagas y enfermedades mas comunes y observa si alguna coincide con lo que te esta ocurriendo:
PLAGAS Y ENFERMEDADES
-Pulgones (Aphis fabae): son pequeños insectos que atacan las hojas, brotes tiernos y botones florales succionando la savia e inyectando toxinas. Los brotes y botones se deforman y en el caso de los botones, la apertura de la flor se dificulta y sale deformada o no abre bien. También pueden ser transmisores de enfermedades, especialmente virus. En la colonia se encuentran ejemplares ápteros y alados que corresponden a hembras y machos.
En el control químico se recomienda un insecticida de contacto o sistémico.
-Thrips: se trata de pequeños insectos de 0.5-5 mm. que atacan las hojas, yemas y flores de las orquídeas, sobre las cuales producen deformaciones. Raspan los tejidos y succionan la savia. Las hojas y las flores se decoloran y se manchan. Cuando atacan los botones florales, éstos pueden caer o la flor sale deformada. Además pueden favorecer el ataque de bacterias y hongos y ser vectores de virus.
Para su control se pueden utilizar insecticidas como Diazinon y Malation.
-Araña o arañuela roja (Tetranychus): habitan en colonias en las hojas de las orquídeas, raspándolas y alimentándose de la savia. Las hojas se tornan cloróticas y a continuación blanquecinas. En verano suele desarrollarse con gran rapidez.
Al tratarse de una plaga muy resistente se debe utilizar un azufre como base química o un piretroide.
- Cochinillas: son insectos poco móviles que presentan filamentos blanquecinos sobre el dorso. Suelen atacar más en ambientes cálidos y algo secos.
Para su control se pueden aplicar insecticidas como Diazinon, Clorpirifos y Malation.
Enfermedades
- Mosaico
Los síntomas que produce este virus sobre cada uno de los géneros son:
-En el género Cymbidium: al principio aparece un mosaico difuso y pequeñas manchas decoloradas internerviales sobre las hojas jóvenes. A continuación se extienden estrías de forma regular sobre la superficie del limbo en bandas de color anaranjado, sobre las dos caras de la hoja. Sobre las flores producen estrías necróticas sobre los pétalos o los sépalos.
-En el género Cattleya: los síntomas se presentan sobre las hojas completamente desarrolladas manchas irregulares y las hojas más viejas amarillean y terminan cayéndose. En este género es donde los síntomas sobre las flores son más graves.
*- En el género Phalaenopsis: primero se producen decoloraciones en el envés de las hojas en vías de crecimiento, llegando a ser necróticos los tejidos. Las hojas acaban tomando una coloración amarilla y terminan por caer. Sobre las flores provoca a veces pequeñas manchas puntiformes de color negro.
-Odontoglossum ringspot tobamovirus (ORSV)
Este virus produce anomalías en la pigmentación variando de intensidad incluso sobre diferentes flores de una misma planta infectada.
El color uniforme de los pétalos y de los sépalos, sobre todo en los cultivares de color rosado, aparece estriado con líneas sinuosas decoloradas o, por el contrario, más oscuras; además pueden manifestarse deformaciones florales.
El número de escapos florales y el tamaño de las flores quedan reducidos y la duración de la vida de la flor cortada disminuye.
- Control de las virosis:
Se deberán tomar las siguientes precauciones:
-Adquisición de plantas sanas.
-Las herramientas utilizadas en el corte de flores y raíces durante la colocación en macetas o en la división de los pseudobulbos deben ser esterilizados en una solución al 2% de formaldehido y 2% de hidróxido sódico durante 7 segundos. También se puede emplear fosfato trisódico (377 g/l de agua) o mediante la aplicación de calor a 200ºC durante dos horas.
-Las macetas deben ser desinfectadas, no siendo nunca reutilizados los sustratos.
-Las plantas infectadas deberán destruirse.
-Debe mantenerse un estricto control de plagas.
-Las orquídeas deberán estar suficientemente espaciadas para evitar que las plantas sanas estén en contacto con las infectadas.
-Se aconseja la desinfección de las manos durante el manejo de las plantas o utilizar guantes desechables.
-Pythium: en las raíces producen pudriciones de color oscuro, normalmente secas. En la parte aérea se produce un debilitamiento general, debido al mal funcionamiento de la raíz. Además la planta no se arraiga bien al sustrato, pues queda como suelta.
En el control se recomienda el uso de Carbendazin, Benomilo, Tiofanato, Tebuconazol + Triadimenol.
-Cercospora y Rhizoctonia: En las hojas y tallos se observan lesiones redondeadas y alargadas, algunas de ellas con bordes definidos en los cuales el tejido muere y se torna de color marrón oscuro. Cuando el ataque es muy severo puede afectar a toda la hoja y la planta muere.
Para su control se puede aplicar Carbendazin, Mancozeb, Ziram y Propineb.
-Control general de plagas y enfermedades:
Adquisición de plantas sanas y vigorosas.
Mantener las zonas de trabajo limpias.
Riego no excesivo.
Fertilización adecuada y regular.
Uso regular de fungicidas.
Aplicación de insecticidas solo cuando sea necesario.
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Pequeña guía:
El género Phalaenopsis incluye unas 70 especies y numerosos híbridos cultivados, con flores de diversos tamaños y colores. Su origen está en Asia hasta Filipinas, Indonesia y noroeste de Australia, donde habitan en selvas húmedas y cálidas, normalmete cerca de cursos de agua.
Son orquídeas monopodiales, esto es, que crecen en sentido vertical, a partir de un corto tallo que emite hojas, raíces y varas. Las hojas son verde oscuro y lisas, alargadas y con el extremo redondeado y algo carnosas pues acumulan agua.
En la naturaleza se comportan como epífitas, esto es, viven sobre otras plantas, generalmente sobre ramas o troncos de árboles, para lo que cuentan con unas raíces adaptadas a sujetarse a la corteza y absorber el agua de lluvia que chorrea por ella. Además, las raíces, que son gruesas, están recubiertas por un tejido esponjoso llamado velamen que ayuda a la absorción de agua y nutrientes y por dentro está la auténtica raíz, que presenta un color verde pues contiene clorofila. En su medio ambiente, las lluvias son frecuentes, y las raíces se encargan de absorber el agua necesaria y sus hojas carnosas pueden almacenar parte, porque al estar situadas sobre árboles, lejos del suelo y merced a la brisa, rápidamente se secan.
Pero lo más destacable de las phalaenopsis son sus flores, simples pero de una belleza sin igual. Constan de 3 sépalos similares a pétalos, 3 pétalos con uno de ellos, el inferior, distinto, que forma el llamado labelo y en medio de ellos está la columna que es la fusión de los estambres y pistilos. Existe en las plantas cultivadas gran variedad de tamaño y colores tales como el blanco (con labelo amarillo, rojo ...), rosa, lilas con y sin venas más oscuras, amarillo, etc. La función de estas flores, en la naturaleza, es atraer a los insectos para que las polinicen. Para ello, muchas especies imitan en su labelo a la hembra de ciertos insectos con el fin de atraer al macho, o bien tienen un jugo azucarado en la columna.
Las flores salen en unas varas que se levantan verticales desde el tallo. Cada vara puede ramificarse y el número de flores puede oscilar según especies y cultivares, pero suele ser entre 8 y 15°.
Cultivo.
A pesar de la fama de planta delicada, no lo es en absoluto, sólo requiere unas condiciones mínimas que no son difíciles de conseguir dentro de las casas. Para darles las condiciones adecuadas, basta con tener en cuenta las características de su medio natural y tratar de imitarlas.
En cuanto a la luz, las phalenopsis la necesitan en abundancia, pero sin sol directo (crecen sobre troncos, donde hay más luz que en el suelo, pero el ramaje superior les priva del sol). Por ello el mejor lugar para situarlas es junto a una ventana orientada al este o al oeste, con un visillo o cortina fina de por medio. Incluso puede recibir el primer sol de la mañana o el último de la tarde, pero no es imprescindible y hay que ser precavido al respecto, o sus hojas se quemarán. Su ideal está entre 15.000-20.000 lux. Es de destacar que las raíces de estas orquídeas son verdes, tienen clorofila y son por tanto capaces de realizar la fotosíntesis, por lo que es conveniente que estén en macetas incoloras.
Soporta temperaturas de entre 14 y 35º C, si bien lo ideal está entre 20-24º C de día y unos 18ºC por la noche. Por ello, en zonas de clima suave (Canarias, costa Mediterránea) puede cultivarse en exterior, al menos gran parte del año.
La humedad ambiental debe estar situada entre el 50 y 60%, si bien debe ser mayor cuanto más alta sea la temperatura. En el interior de las casa, que suele ser seco, es conveniente colocar el contenedor sobre un plato con piedrecitas y agua, de forma que le proporcione un entorno húmedo, pero con cuidado de que el agua no toque la maceta.
El riego tampoco es complicado. Depende de la temperaratura y momento fenológico (por ejemplo, en plena floración necesita más riego), pero como dato orientativo, puede variar entre un riego cada 4-12 días (cada 4 días en un sitio caluroso en plena floración, y cada 12 en época de reposo). La propia planta nos dirá el momento: al secarse, las raíces se vuelven blanquecinas, así basta con observarlas (todas, no sólo las que están en superficie) y cuando estén blancas, regar. Al hacerlo, se volverán verdes de nuevo. Una buena forma de regar es sumergir la maceta en un cacharro con agua unos minutos, y luego sacar y dejar escurrir bien. Debe usarse agua blanda, sin cal. En sitios en que el agua del grifo no cumpla esta condición, puede usarse agua de lluvia o agua embotellada de baja mineralización. Es conveniente, si se usa agua del grifo, dejarla reposar 24 horas para que desaparezca el cloro y adquiera la temperatura ambiente. Regar con agua fría no es nada conveniente.
Al ser plantas que viven sobre otras plantas, donde recogen el agua de lluvia que escurre, no son golosas en abono, es más, cantidades de abono normales para otras plantas, a ellas las matan. En plena floración, lógicamente, necesitan algo más. Venden abonos especiales para ellas, pero basta con usar un abono para plantas de interior reduciendo su dosis a la cuarta parte, que aplicaremos cada 10-15 días en la floración y el resto del tiempo esporádicamente. También se pueden usar abonos foliares teniendo cuidado con las recomendaciones anteriores.
En cuanto al substrato, éste debe cumplir varias condiciones: debe ser poroso, aportando un excelente drenaje y ventilación, más bien pobre en nutrientes y duradero. En el mercado existen mezclas especiales para orquídeas, pero se puede prepar fácilmente en casa mezclando a partes iguales corteza de pino (de entre 1-2 cm de longitud) y turba y añadiendo un par de trocitos de carbón vegetal puro. Como ya se ha comentado antes, es preferible usar recipientes incoloros.
Floración.
Estas plantas suelen presentar dos o incluso tres floraciones anuales si las condiciones son buenas.
Las inflorescencias salen de la planta y constan de una vara delongitud variable y más o menos vertical, con varias flores a partir de la mitad superior, que se van abriendo de la base a la punta. En total, la vara puede durar con flores hasta 2 meses. Tras la floración se puede optar por cortar o no la vara floral. Yo aconsejo cortarla justo por encima de un nudo tras las flores, dejando gran parte de la vara, pues muchas veces se produce una refloración sobre ella o bien puede emitir keikis (ver reproducción). Pero hay quien prefiere no cortarla en absoluto y que sea la planta la que decida qué va a hacer y por el contrario también hay quien la corta por la base.
Una vez pasada la floración se puede inducir una nueva haciendo pasar a la planta por una fase de reposo, llevándola a un lugar luminoso con unas temperaturas nocturnas de 14-15ºC y regando menos. Una vez que salen nuevas yemas florales, se debe trasladar a un sitio más cálido y aumentar el riego.
Reproducción.
Las orquídeas producen miles de semillas en cada flor, algunas incluso millones, si bien la reproducción mediante ellas es complicada y por regla general rebasa las capacidades de un aficionado, pues se suelen necesitar materiales de laboratorio para asegurar una necesaria asepsia. Por otro lado, las semillas casi no tienen sustancias de reserva, por lo que necesitan de la pronta simbiosis de un hongo para sobrevivir (micorrizas con hongos del género Rhizoctonia) , y normalmente las técnicas para micorrizar son complejas.
También de forma comercial se recurre a técnicas de reproducción "in vitro".
Sin embargo existe una modalidad de reproducción asexual asequible al aficionado: los keikis. Un keiki es un hijuelo que la planta madre emite en la vara floral, tras la floración. Por supuesto no siempre ocurre. Pero se puede estimular su emisión. Para ello, tras la floración, se corta la vara por encima de un nudo sobre la mitad de su longitud. Luego se retira con cuidado la pielecilla que cubre las yemas de los entrenudos, con mucho cuidado para no dañar éstos. Con ello conseguiremos que les llegue más luz. También se puede añadir "pasta para keikis" que es una pasta especial con una hormona, benziladenina, que estimula su emisión. Una vez el keiki ha emitido raíces de unos 4 cm, se puede separar de la planta madre, aunque hay quien prefiere dejarlo más tiempo unido, a la vez que lo coloca sobre una macetita con substrato, para que desarrolle más las raíces.
Adquisición.
Se suelen adquirir en viveros o floristerías, pero son fáciles de encontrar, y cada vez más, en hipermercados.
En el pasado se pagaban fortunas por especímenes de orquídeas recolectadas en sus selvas natales. Después se comenzó la reproducción por parte de aficionados, que era larga y compleja, lo que seguía manteniendo los precios altos. Actualmente han surgido nuevas técnicas y ha crecido la afición, así como su uso como flor cortada (una sóla flor, correctamente embalada, dura entre 15 y 20 días) lo que las ha hecho más asequibles, a pesar de que necesitan entre 3 y 5 años para llegar a la venta. Actualemente se puedan encontrar en cualquier vivero muchas variedades a precios asequibles, que rondan los 20 ?, pero se pueden encontrar ejemplares por la mitad en ciertos sitios. También se pueden comprar ejemplares muy baratos una vez pasada la floración.
Como en la adquisición de cualquier planta, es importante observar bien los ejemplares a la venta para elegir uno sano. Las hojas tendrán color verde oscuro, lustrosas, sin daños aparentes, consistentes. Las raíces verdes o blanquecinas (según el estado de riego) pero nunca marrones ni blandengues, signos probables de pudrición por exceso de agua. La vara floral contará con el mayor número posible de flores, de las cuales habrá totalmente abiertas 2 o 3, no más, lo que nos asegurará una floración duradera. Por supuesto no estarán dañadas ni presentarán manchas.
Espero haber sido de ayuda
Saludos!
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