Problemas con una vecina

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Usuario
Tengo un piso del que soy propietario desde hace más de quince años, en el rellano de mi vivienda (un segundo piso) tengo un macetero con plantas desde hace muchos años, nunca ningún vecino se ha quejado. Ni en reuniones de escalera ni de nada, mi vecina de la puerta de enfrente del rellano me dice que la quite, y me amenaza con denunciarme, he de decir que es alquilada, el propietario de la vivienda me dice que no le haga caso y que el dueño del piso es el, y que no molesta para transito de los vecinos.
Mi pregunta es :
¿Puede denunciarme?
Y si nadie se queja de todos los propietarios de las viviendas, ¿me puede obligar un juez a que la retire?
Muchísimas gracias.
Experto
¿Qué hacer contra un vecino que realiza actividades molestas?
 
 
Cualquier vecino que crea que otro realiza actividades molestas o insalubres, peligrosas o incómodas puede presentar una queja al presidente, quién debe comunicar al dueño del inmueble que causa las molestias que deje de hacerlo.
En el caso de que las molestias continúen, se convocará una junta de propietarios para discutir el asunto, y se autorizaría al presidente a entablar una acción judicial. Una vez presentada la demanda, el juzgado puede ordenar la suspensión cautelar de las actividades.
Si la sentencia es condenatoria, se puede disponer el cese de actividad, la indemnización de daños y perjuicios y la privación del derecho al uso de la vivienda o el local por un plazo de hasta tres años. Si se trata de un inquilino, se podrá anular su contrato de alquiler.
Experto
Problemas con tus vecinos
Hay todo tipo de problemas que puedan surgir entre los vecinos. Algunas de las más comunes son el ruido, límites de propiedad, cercas...
Tenga en cuenta que acudir a los tribunales es el último recurso después de haber recogido los datos y tratar de resolver el problema de otra manera.
Puede resolver muchos de los problemas siguiendo paso a paso algunos consejos:
Conozca a su vecino
Incluso si se ha producido un problema, trate de conocer a sus vecinos antes de hacer la denuncia. Hablar de cuestiones generales de interés. Unas pocas semanas después, presentar su denuncia.
Inicie la entrada al problema
Si el problema es que vuelve a aparecer, (como el ruido nocturno) iniciar un registro de seguimiento. Anote la fecha, lo que ocurre, y cualquier otra observación que puede ser útil. Usted puede encontrar que el problema no es tan frecuente como usted pensó. En cualquier caso, un claro registro ayudará a documentar su caso para la policía o los tribunales, si es que llega el momento. También ayudará a que usted hable con su vecino.
Discutirlo con tu vecino
Hablar con el vecino de forma agradable puede ser necesario para una solución mutuamente aceptable. Recuerde que gritando no va a persuadir a la otra persona. Asimismo, recuerda que la persona no puede reconocer su problema de inmediato, sino que puede cambiar su conducta frente al problema posteriormente (una vez que ha pensado y analizado bien las cosas).
Consejos para hablar
*Asuma que la otra persona no es consciente del problema, o al menos actuar como éste!
*Sea abierto y agradable.
*Utilice frases como "He pensado que puede no saber sobre...."
*Proponer una solución de ofrecer ayuda o dividir los costos, si se puede y es el caso.
*No importa cuando la respuesta es negativa, poner fin a la conversación dejando la puerta abierta a una solución positiva. "Piense en ello. Me gustaría tratar todos los trabajos". *Usted no perderá nada siendo agradable.
Usted no tiene que creer que será razonable, pero si que ha dejado una atmósfera que pueden permitir a su vecino tener un cambio de opinión más adelante.
Si el hablar no funciona, es posible que una clara descripción por escrito del problema y una propuesta de solución puede persuadir a tu vecino. Si usted cree ha violado una ley o la ordenanza local, incluir una copia de dicha ley o decreto. Enviar una copia de la carta a su consejero . También es posible que quiera ponerse en contacto con su comunidad local o ayuntamiento.
Hable con otros vecinos
Puede que haya un vecino que tiene una estrecha relación con la persona que causa el problema, y éste puede estar dispuesto a hablar con él.
Intentar la mediación
La mediación es menos formal y es probable que sea más barato que acudir a los tribunales. Además, la oportunidad de tener una tercera parte neutral para aclarar lo que a menudo son múltiples cuestiones que pueden ayudar a la situación general.
Llame a la Policía
Llamar a la policía debe hacerse después de considerar los posibles resultados.En primer lugar, la policía es más probable que pueda ayudar en caso de que la otra parte ha violado una ordenanza local o la ley estatal. Por ejemplo, la policía puede ayudar con el exceso de ruido. Si tiene un registro de fechas y horas cuando el problema se ha producido o una carta conjunta de otros vecinos, para mostrarla a la policía. La policía prestará todo tipo de ayuda cuando llaman por una disputa. Recuerde que muchos agentes de policía tienen alguna formación en cuanto a mediación, pero sus conocimientos y el interés en la solución dependerá de las partes.
Obtener ayuda de un abogado
Hablar con un abogado lo ayudará a identificar los próximos pasos y los costos y beneficios de las diversas opciones. Una posibilidad es pedir a un abogado para escribir una carta en su nombre para explicar la ley, la solución propuesta y el aumento de la posibilidad de una acción legal.
Considerar la posibilidad de una demanda
Comunidades de vecinos: Fuente de conflictos
La denuncia ante los tribunales puede trastornar a ambas partes. Un abogado puede ayudarle a resolver los problemas.
Para solucionar los problemas entre vecinos nada mejor que conocer los derechos y obligaciones que nos asisten
Vecinos conflictivos o morosos, obras molestas, riñas, uso inapropiado de las instalaciones, acuerdos que no cumplen la mayoría requerida... ¿Quién no se ha visto alguna vez involucrado en una disputa de vecinos? Para dilucidar éstos y otros problemas, las comunidades de vecinos han de seguir unas normas que deben cumplir todos los inquilinos del inmueble.
La Ley de Propiedad Horizontal, vigente desde 1960 y reformada en su práctica totalidad mediante la Ley 8/1999, regula las relaciones entre propietarios de pisos o locales y recoge también sus derechos y obligaciones.
Esta ley tiende a atribuir al titular de la propiedad las máximas posibilidades de disfrute, pero con el límite en los derechos de los demás propietarios y el interés general de la propiedad. De este modo, la ley ampara al propietario en lo referente a su propio espacio y defiende la copropiedad con los demás dueños de pisos o locales de los restantes elementos, pertenencias o servicios comunes.
Así, se regulan aspectos como la morosidad en el pago de las cuotas de algún vecino, las mayorías necesarias para tomar determinados acuerdos o qué hacer ante actividades molestas de algún vecino.
Las comunidades de vecinos han de tener un presidente. Entre sus funciones principales se encuentran la de representar legalmente a la comunidad en asuntos que la afecten, canalizar quejas y sugerencias de los vecinos, convocar y presidir las juntas, y ejercitar las acciones judiciales acordadas por la comunidad. La ley también contempla la posibilidad de la figura del vicepresidente, que sustituye al presidente si está ausente, la de un secretario y la de un administrador, tarea de la que se encarga generalmente un administrador de fincas colegiado.
Cualquier propietario de un inmueble de vecinos puede ser presidente de la comunidad. Se elige por votación, de forma rotativa o por sorteo. El nombramiento es por un año, salvo que los estatutos dispongan otra cosa o los vecinos no aprueben su gestión, en cuyo caso pueden proponer su cese antes del plazo.
El presidente elegido tiene la obligación de ejercer su cargo, a no ser que alegue una causa que se lo impida. Para dejar el cargo tiene que presentar sus impedimentos ante el juez, que estimará si las razones alegadas son suficientes. No obstante, si la persona afectada expone razonadamente a los otros propietarios las causas que le impiden desempeñar el cargo, no será necesario acudir al auxilio judicial.
¿Cuántos votos son necesarios para la toma de decisiones?
Unanimidad: para aprobar o modificar las reglas de la propiedad horizontal o de estatutos de la comunidad.
3/5 partes del total de los propietarios que, a su vez, representen las tres quintas partes de las cuotas de participación: para poner o quitar los servicios del ascensor, portería, conserjería, vigilancia u otros servicios comunes de interés general, incluso cuando supongan que se modifique el titulo constitutivo o los estatutos.
Mayoría de los propietarios que, a su vez, representen la mayoría de las cuotas de participación: para realizar determinadas obras (excepto las que requieran unanimidad al modificar la estructura o configuración del edificio) o para establecer nuevos servicios comunes que faciliten el acceso o movilidad de personas con minusvalía, incluso cuando impliquen la modificación del titulo constitutivo o de los estatutos.
Un tercio de los integrantes de la comunidad que, a su vez, representen un tercio de las cuotas de participación: para instalar elementos comunes para el acceso a servicios de telecomunicación o para adaptar los que ya hay, así como para colocar sistemas de aprovechamiento de la energía solar o servicios necesarios para acceder a nuevos suministros energéticos colectivos.
Mayoría total de los propietarios que a su vez, representen la mayoría de las cuotas de participación: para la validez del resto de acuerdos no recogidos en ningún otro tipo de mayoría.
En segunda convocatoria serán válidos los acuerdos adoptados por la mayoría de los asistentes, siempre que ésta represente, a su vez, más de la mitad del valor de las cuotas de los presentes.
Sólo se puede impugnar un acuerdo de la Junta de Propietarios ante los Tribunales:
Si son contrarios a la ley o a los estatutos de la comunidad de propietarios.
Si resultan lesivos para los intereses de la comunidad en beneficio de uno o varios propietarios.
Si suponen un grave perjuicio para algún propietario que no tenga obligación jurídica de soportarlo o se hayan adoptado con abuso de derecho. Pero, además, hay que estar legitimado para impugnar el acuerdo. Podrán hacerlo:
Los propietarios que hayan votado en la junta y los vecinos ausentes que comuniquen en el plazo de 30 días su discrepancia.
Los que estén al corriente en el pago de todas las deudas vencidas con la comunidad. Si ese no es el caso, hay que depositar judicialmente las cantidades correspondientes a dichas deudas.
Problemas más habituales de las comunidades de vecinos
Vecinos morosos
La reciente Ley de Enjuiciamiento Civil favorece el cobro de cantidades adeudadas a la comunidad de vecinos cuando se trata de deudas inferiores a 30.050 euros (cinco millones de pesetas). Si el deudor no paga o decide no comparecer en el juicio, el juez puede dictaminar el embargo del piso o local. Es más, si el moroso decide apelar la decisión del juez, antes deberá satisfacer su deuda o consignarla (depositarla en una cuenta del juzgado).
La ley también especifica que los vecinos que no estén al corriente de pago no podrán votar en las juntas de propietarios ni impugnar acuerdos que en ella se adopten. Tienen voz, pero no voto. Fianlmente, la ley contempla la posibilidad de dar publicidad del nombre del deudor en el tablón de anuncios de la finca o en las circulares vecinales, por lo que quienes no cumplan con sus obligaciones económicas no podrán esconderse en el anonimato.
¿Qué hacer contra un vecino que realiza actividades molestas?
Cualquier vecino que crea que otro realiza actividades molestas o insalubres, peligrosas o incómodas puede presentar una queja al presidente, quién debe comunicar al dueño del inmueble que causa las molestias que deje de hacerlo.
En el caso de que las molestias continúen, se convocará una junta de propietarios para discutir el asunto, y se autorizaría al presidente a entablar una acción judicial. Una vez presentada la demanda, el juzgado puede ordenar la suspensión cautelar de las actividades.
Si la sentencia es condenatoria, se puede disponer el cese de actividad, la indemnización de daños y perjuicios y la privación del derecho al uso de la vivienda o el local por un plazo de hasta tres años. Si se trata de un inquilino, se podrá anular su contrato de alquiler.
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http://www.urbanoticias.com/reportajes/hemeroteca/103_comunidades-de-vecinos-fuente-de-conflictos_3.shtml
http://www.estarsana.com/noticia_6089_problemas_con_tus_vecinos.html