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En primer lugar te voy a explicar la diferencia entre las dos opciones que te ofrecen:
- El suelo laminado consiste en un pavimento formado por varias capas. La capa de arriba es de 1 mm de grosor y es muy similar a la formica de las encimeras de las cocinas, y la capa de debajo es de DM o aglomerado. En total tiene apróximadamente 8 mm de espesor. Este tipo de suelo es más resistente a las rayas y no cambia de color con el paso del tiempo. Por contra, es más frío y no se puede acuchillar.
- El parquet se compone también de dos capas, una de madera noble de aproximadamente 4 cm y otra de madera de pino o abeto, tiene un total de 15 mm de grosor. Es mucho más cálido y se puede acuchillar hasta dos veces, pero por contra, es más delicado para rayas y picazos.
Actualmente se denomina parquet flotante o tarima flotante a este último que te he explicado. Antiguamente el parquet era el tradicional que se diviía en tablillas pequeñas de madera maciza que iban pegadas al suelo, y luego acuchilladas y barnizadas a mano; y la tarima eran tablas de madera maciza que iban sobre unos rastreles clavadas o atornilladas.
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