|
Hola, Pablink:
El problema que planteas es muy común y todos los que tenemos perro pasamos por eso. Vaya por delante que tres días es un plazo muy corto, el perro acaba de ser separado de su madre y sus hermanos, de su ambiente y de una rutina para ingresar en otra manada, en otro ambiente y con otros "padres". Dale tiempo, el pobre está descolocado.
Lo de las cacas es normal también, tenéis que irle enseñando a hacerlas en el mismo sitio (una caja con papel de periódico, por ejemplo), pero tampoco esperéis milagros instantáneos. Calculad el tiempo que pasa entre las comidas y las cacas, y estad pendientes: en cuanto veáis que se pone en postura, llevadle a donde queráis que las haga y premiadle cuando termine. Si le pilláis haciéndolo fuera del sitio, basta con que le gritéis un NO fuerte y seco, que empiece a asociar ese NO con un elemento disuasorio. Además, es una raz amuy limpia, de modo que no tardará en corregir esa actitud.
Pero lo más preocupante de tu correo, y lo que os puede traer más problemas a la larga es lo que mencionas de "Siempre quiere estar conmigo o con mi pareja, aunque sobre todo le gusta que estemos los dos...en cuanto nos levantamos, nos movemos o lo que sea, está pendiente de donde vamos, si volvemos, si le dejamos solo e incluso nos sigue para no quedarse solo."
El cachorro puede estar desarrollando lo que se llama "hiperapego", que es una dependencia cuasi patológica de sus superiores, o sea, vosotros. Tan malo es un perro muy independiente como uno que no sabe estar solo. El hiperapego suele desembocar en la llamada Ansiedad por separación, lo que significa que cuando se quede solo en casa hará destrozos en la casa, se hará pis por todas partes y/o no parará de ladrar (lo que tú dices que está empezando a hacer por las noches, es decir, cuando se queda relativamente solo).
La ansiedad por separación es bastante frecuente y relativamente fácil de solucionar. Todo pasa por educar al perro de manera firme y clara (con un cachorrito es complicado porque te ganan con una mirada, pero hay que mantenerse en tu puesto), y que los dos tengáis claro lo que el perro puede y no puede hacer, cómo, cuándo, etc. Un conjunto de reglas claras, fijas e inevitables le hará la vida mucho más fácil a él y a vosotros.
Buena parte del comportamiento que explicas se dirige a reclamar vuestra atención. Evitad eso como sea. Cuando se ponga nervioso, ladre, etc., no le hagáis ni caso. Dirigíos a él sólo cuando esté tranquilo y distraído. Eso le manda un doble mensaje: no le sirve para nada ponerse así (no gana vuestra atención) y además, sólo vosotros podéis reclamar su atención, como superiores suyos, y no al revés. Pero ojo, a los perros les basta una mirada para entender que han ganado vuestra atención, y si eso ocurre, seguirán con esa estrategia. Vamos, que cuando digo que no le hagáis ni caso me refiero a eso, a que le ignoréis por completo, ni mirarle siquiera. Tenéis que educarle desde un principio en que vosotros mandáis y él obedece, y punto. Es importante que los dos sigáis esa estrategia en todas las ocasiones. Basta con que os saltéis las reglas una vez para que le abráis una puerta a la esperanza, y seguirá intentándolo. No le dejéis pasar ni una.
De todos modos, si quieres más info, pregúntame dentro de una semana y me dices cómo ha evolucionado el perro.
Saludos
|